La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) en prosecución a la detención de Gustavo Sanabria, mano derecha del capo narco Tomás Rojas, allanó un establecimiento rural que funcionaba como laboratorio de procesamiento de drogas. Del lugar se incautaron cocaína y varios elementos que evidenciaban su producción.

Unos 1.065 gramos de sustancia blanquecina, que sería lidocaína, 33 moldes de aluminio con restos de cocaína, una balanza de precisión, cintas de embalaje, varias ollas con restos de cocaína y una prensa de metal con el símbolo de un delfín. Este último instrumento sería para fijar la “marca” de la droga de la organización criminal.
