La primera fase de los estudios apuntó a unas 450 familias en los 11 distritos del departamento Central, una de las zonas del país con más casos confirmados de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. Sin embargo, el director de la Décimo Primera Región Sanitaria, el doctor Roque Silva, dijo que casi la mitad de la población seleccionada se rehusó a dejar que les tomen muestras de sangre para tests de seroprevalencia que permitirán saber si una persona tuvo COVID-19.

Según dijo, la prueba es realizada por funcionarios del Ministerio de Salud con credenciales y distintivos que se desplazan en vehículos ministeriales claramente identificados, y toman una muestra de sangre de los pacientes con una pequeña aguja, de forma similar a un test de embarazo.
Por otro lado, comentó que tras el rechazo a las pruebas, los resultados estadísticos que se tendrán con una población tan baja no serían ideales para calcular con precisión la cantidad de personas en Central que fueron infectadas por el virus sin presentar síntomas.
“Con una gota ya podemos tener confirmación de si esa persona estuvo contacto con el virus”, aseguró que la prueba no compromete en ninguna forma la salud del paciente, y que los datos de los resultados se manejarán con total privacidad. Los tests de seroprevalencia tienen el beneficio adicional de identificar a posibles donantes de plasma para el tratamiento de personas con cuadros graves de COVID-19.
