Un contingente de más de 300 militares paraguayos fue enviado a las zonas fronterizas del país como parte de la Operación Escudo Guaraní. Esta acción busca prevenir, disuadir y, de ser necesario, neutralizar amenazas vinculadas al crimen organizado y a grupos terroristas.
En la operación participarán oficiales del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Comando Logístico, utilizando aviones Tucano y Super Tucano, recientemente adquiridos por el Gobierno.
La misión contempla patrullajes terrestres, aéreos y fluviales, con especial atención a las fronteras secas en departamentos como Amambay.
El ministro de Defensa, Óscar González Cañete, enfatizó que la presencia militar no busca intimidar, sino brindar seguridad y respaldo a los ciudadanos.
La operación se hará en coordinación con países vecinos, principalmente Brasil y Argentina. Además, los efectivos también estarán involucrados en la seguridad durante la final de la Copa Sudamericana, que se celebrará el 22 de noviembre. El despliegue involucrará a unas 4.000 fuerzas militares, trabajando junto con la Policía Nacional y otras instituciones.
