La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) publicó este viernes un informe técnico que detalla el origen del apagón masivo del pasado 18 de febrero, el cual impactó al 81,2% de la demanda nacional y a unos 5 millones de personas.
Todo inició en la Subestación Yguazú (Alto Paraná) con el desprendimiento de un conector de 500 kV en un transformador, lo que desencadenó la desconexión de dos líneas clave de 220 kV hacia Coronel Oviedo.
Esto provocó caídas de tensión, desconexiones automáticas de cargas sensibles, como refrigeradores en medio de 45°C de sensación térmica, y un desequilibrio generación-demanda, activando protecciones que aislaron el sistema de Itaipú, Acaray y Yacyretá.
La ANDE destaca la falta de líneas paralelas como factor agravante y menciona proyectos en marcha para duplicar transmisiones de 500 kV y mejorar la redundancia, para evitar futuros colapsos.
