La oposición en el Senado cuestionará mañana lunes a Basilio “Bachi” Núñez, presidente del Congreso, por su elevado salario mensual de más de G. 63 millones, que incluye dieta, gastos de representación y una bonificación especial por responsabilidad de G. 21 millones.
Senadores como Éver Villalba y Rafael Filizzola, de la Bancada Democrática, expresaron sorpresa por este “salariazo”, visible en la nómina oficial en línea y vigente desde hace tiempo, y lo contrastan con el discurso oficial de “economía de guerra” y ajustes para la población.
“Vi una publicación, quedamos en pedir en mesa directiva explicaciones. En la Bancada Democrática se habló de eso”, dijo el senador liberal Villalba.
Por su parte, el titular de la Cámara Alta solo respondió brevemente “lunes” ante pedidos de aclaración, mientras el director administrativo del Senado, Óscar Portillo, defendió las bonificaciones como legales por ley de presupuesto.
“El pago de bonificaciones tiene sustento legal en las sucesivas Leyes Anuales de Presupuesto que son remitidos por el Poder Ejecutivo y aprobado por Ley. En ellas se establece los porcentajes que pueden ser otorgados, siendo para los ordenadores de gastos de los Organismos y Entidades del Estado hasta el 50%”, dijo Portillo, asegurando que “no existe ninguna autoasignación”.
