María Liz Cañete, la cajera que fue tomada como rehén y apuñalada durante el violento hecho en el copetín San Blas de Concepción, recibió este lunes el alta del Instituto de Previsión Social (IPS) tras una evolución favorable.
Había sido internada en terapia intensiva y operada. Al salir, dijo que seguirá recuperándose con su familia pero evitó hablar del episodio: “Ya pasó y no quiero recordarlo”.
El ataque ocurrió el 9 de junio, cuando el agresor la retuvo más de tres horas con un cuchillo. La víctima logró escapar, pero fue alcanzada y sufrió heridas graves.
La policía intervino y el atacante recibió un disparo en el rostro durante el operativo y murió horas después. En la cajuela de su moto encontraron un cuaderno con escritos dirigidos a la mujer, incluido un testamento con bienes que pensaba dejarle.
La investigación sigue a cargo del Ministerio Público.
