La televisión estatal iraní confirmó en la madrugada de este domingo la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, durante los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra instalaciones clave en Irán, como Teherán, Tabriz e Isfahán.
El Gobierno iraní prometió “venganza” y “la operación ofensiva más devastadora en la historia de las fuerzas armadas” de Irán tras el asesinato de Jameneí. La Guardia Revolucionaria, el ejército del país, lamentó la pérdida de su “gran líder” y declaró 40 días de luto oficial.
Por su parte, el presidente Donald Trump celebró el hecho en Truth Social, describiendo a Jamenei como “una de las personas más malvadas de la historia”. Hizo un llamado al pueblo iraní a liberarse del régimen y amenazó con atacar “con una fuerza nunca antes vista” si Irán escala su respuesta.
Fuentes cercanas indican que también perecieron la hija, yerno, nieto y una nuera del ayatolá, con un saldo preliminar de más de 200 muertos, según la Media Luna Roja.
