El exdiputado Eduardo Bolsonaro fue condenado este martes por la Primera Sala del Tribunal Supremo a cuatro años y dos meses de prisión por coacciones a la justicia, tras gestionar ante el Gobierno de Estados Unidos sanciones dirigidas contra magistrados brasileños que investigaban a su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro.
La sentencia, unánime entre los cuatro jueces, incluye además una multa equivalente a 100 salarios mínimos, unos R$162.100, y la inhabilitación política por ocho años.
Bolsonaro no asistió al juicio porque reside en Estados Unidos y su defensa alegó que solo realizó una “interlocución política” sin poder para decidir sobre la política exterior y sin uso de violencia, argumento que los magistrados rechazaron.
El fallo se apoya en pruebas como videos y declaraciones donde él mismo reconoce las gestiones en Washington en 2025.
