Un allanamiento en una cantera de Itá permitió la captura de Bernardo Sánchez Fretes, señalado como proveedor de dinamita en gel empleada en el asalto a la sucursal del banco Bancop en Naranjal, Alto Paraná.
Según las investigaciones, el detenido, propietario del sitio allanado, habría adquirido los explosivos de manera legal a la Dirección de Material Bélico (Dimabel), pero los revendió a personas vinculadas con estructuras criminales.
El ataque al banco, ocurrido el pasado 20 de noviembre, fue ejecutado por un grupo de diez hombres que utilizaron la dinamita para detonar la bóveda y sustraer un millonario botín de G. 2.800 millones. Durante el robo, los delincuentes intimidaron a empleados de una estación de servicio cercana con disparos al aire, mientras otros colocaban los explosivos.
Hasta la fecha, cinco sospechosos han sido detenidos por su presunta implicancia en el atraco, y las autoridades continúan investigando el destino de los explosivos y la identidad del resto de la banda.
