Docentes apostados este jueves frente al Congreso, confirmaron que no iniciarán las clases el 23 de febrero, fecha oficial fijada por el Ministerio de Educación. La decisión, unificada entre gremios como OTEP-A, responde a la media sanción en Diputados de la reforma de la Caja Fiscal, que afecta sus jubilaciones con mayores aportes y requisitos.
“La primera decisión política es no iniciar las clases, hay unanimidad entre todos los gremios”, anunció Gabriel Alvarenga, líder sindical, quien criticó al presidente Santiago Peña por priorizar “lujos” sobre problemas locales, y alertó sobre irregularidades como la falta de concursos para 5.000 cargos docentes.
“El Ejecutivo es el responsable, necesita más combustibles para andar en autos de lujo”, cuestionó el docente, haciendo referencia al mandatario, quien se encuentra en Emiratos Árabes Unidos.
Mientras sigue el diálogo punto por punto en la Cámara Baja, los manifestantes exigen diálogo y una reforma justa, sin perjuicios para los trabajadores.
