Tres policías de la dictadura de Alfredo Stroessner fueron condenados a penas entre 20 y 25 años por torturar a Domingo Guzmán Rolón y a otros presos políticos entre 1976 y 1978, con el objetivo de obligarlos a confesar su supuesta pertenencia a grupos subversivos.
El fallo subraya que las víctimas presentaron pruebas de agresiones físicas y psicológicas en el Departamento de Investigaciones de la Policía de la capital, y que algunos testimonios mostraron que se disputaban quién torturaba más.
La sentencia fue anunciada por un tribunal presidido por el juez Fabián Escobar, junto a Carlos Hermosilla y Juan Pablo Mendoza, tras un juicio oral en el que se acreditó la autoría de los hechos por parte de los tres acusados.
Se impuso 25 años de prisión a Eusebio Torres Romero y Fortunato Lorenzo Laspina, y 20 años a Manuel Crescencio Alcaraz. Por otro lado, Nicolás Lucilo Benítez y Mario Flores Cáceres fueron declarados en rebeldía y cuentan con órdenes de captura pendientes, de acuerdo con lo informado por la fiscala Sonia Sanguinés.
