El cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de Asunción, repudió el ataque armado contra la Comisaría de Naranjito, lo calificó como “un grave atentado contra la vida humana, contra las instituciones de la República y contra la paz social”.
El religioso pidió que el hecho sea esclarecido y que los responsables sean llevados ante la justicia. “Expresamos, por su digno intermedio, nuestra cercanía espiritual a la gran familia policial, especialmente a los camaradas, familiares y amigos de los efectivos fallecidos, quienes ofrendaron su vida en el fiel cumplimiento de su deber”, expresó el cardenal, lamentando la muerte de los suboficiales Herminio Ojeda González y Atilio Martínez Barrios, así como del ciudadano Josimar Escobar Piris.
En una carta al comandante de la Policía Nacional, expresó su cercanía con la familia policial, llamó a la ciudadanía a rechazar la violencia y el crimen organizado, y exhortó a orar por las víctimas y por los agentes para que sigan siendo defensores de la vida, la justicia y el bien común.
“Renovamos nuestro llamado a toda la sociedad paraguaya a rechazar con decisión toda forma de violencia, de criminalidad organizada, de odio y de corrupción. Nadie puede permanecer indiferente frente al avance de la violencia”, manifestó.
