El Tribunal de Sentencia condenó por unanimidad al exsenador y exdiputado Hernán Rivas a ocho años de prisión por producción mediata y uso de documentos públicos de contenido falso, relacionados con un certificado de estudios y un título universitario de abogado.
Los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate y Yolanda Portillo concluyeron que Rivas no demostró haber cursado la carrera de Derecho en la Universidad Sudamericana. Durante el juicio no se encontraron registros que confirmaran qué materias aprobó, qué exámenes rindió, quiénes fueron sus profesores o compañeros, ni cómo realizó su tesis.
“La figura de un alumno que documentalmente solo aparece en dos instrumentos: certificado de estudios y título, pero cuya presencia efectiva en la vida académica no ocurrió. Estamos, en definitiva, ante lo que podríamos denominar un alumno fantasma”, afirmó la presidenta del tribunal
La magistrada sostuvo que Rivas no dejó evidencias académicas, administrativas ni contables que permitieran reconstruir su supuesto paso por la carrera de Derecho.
“No existen constancias que permitan reconstruir dónde cursó la carrera de Derecho, qué clases recibió, qué compañero compartió aula con él, ante qué profesores rindió, qué evaluaciones realizó ni de qué manera aprobó las asignaturas que posteriormente fueron consignadas en los certificados de estudio”, señaló García de Zúñiga.
El tribunal aclaró que el juicio no buscaba determinar si el título había sido materialmente falsificado, sino establecer si el exlegislador había cursado realmente la carrera.
“La controversia no es la falsificación material del título universitario expedido a nombre de Hernán Rivas”, explicó la jueza, sino determinar si el acusado realizó o no el recorrido académico correspondiente.
La Fiscalía, que había pedido 12 años de prisión, sostuvo que el acusado nunca pudo demostrar que haya estudiado Derecho en las distintas sedes mencionadas durante el juicio y cuestionó la veracidad de algunos testimonios presentados por la defensa.
En cambio, la defensa del exlegislador pidió la absolución y alegó que la falta de documentos era responsabilidad de la universidad, además de invocar la presunción de inocencia. Rivas no pronunció sus alegatos finales.
