Tras varios aplazamientos, la Cámara de Senadores aprobó con cambios menores el proyecto de reforma a la “jubilación vip” de legisladores y lo remitió nuevamente a Diputados.
Aunque introdujeron ajustes como elevar la edad mínima a 60 años para ambas jubilaciones, ordinaria y extraordinaria, conservaron los requisitos favorables: 15 años de aportes para la ordinaria (180 meses) y solo 10 años (120 meses) para la extraordinaria, junto con tasas altas de devolución de aportes (95%) y opción de afiliación voluntaria.
Críticos del proyecto como el senador Eduardo Nakayama cuestionaron su sostenibilidad, dada la caja deficitaria con más jubilados que aportantes activos.
“Yo no me voy a jubilar aquí. Al salir seguiré en IPS y retiraré mis aportes (del Senado). Me parece inmoral esta jubilación”, expresó.
