Fitch Ratings confirmó este miércoles la calificación de Paraguay en BB+ y mantuvo la perspectiva positiva, pero advirtió que el país todavía no cumple con los requisitos para alcanzar el tercer grado de inversión. La agencia reconoció el buen desempeño macroeconómico, el bajo nivel de deuda pública y la sólida liquidez externa, pero señaló debilidades fiscales y de gobernanza que frenan una mejora inmediata.
Entre los puntos críticos, Fitch mencionó la gestión de las finanzas públicas, las deudas atrasadas a proveedores del Estado (cerca de USD 1.300 millones) y el incumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que ahora se proyecta hasta 2028.
A pesar de esto, la calificadora destacó la baja inflación, la apreciación del guaraní y los esfuerzos de consolidación fiscal como factores que podrían estabilizar la deuda y abrir camino a futuras reformas.
El presidente Santiago Peña celebró la decisión como una “señal de confianza” en un Paraguay que crece y mantiene estabilidad. Por ahora, el país conserva el grado de inversión de Moody’s (Baa3) y S&P (BBB-), mientras Fitch sigue siendo la única agencia que no lo otorga.
