El Gobierno Nacional, a través del canciller Rubén Ramírez, expresó su “desagrado” por la forma en que se comunicó la ratificación de la sanción de Estados Unidos contra la empresa Tabacalera del Este S.A (Tabesa), vinculada al expresidente Horacio Cartes.
En respuesta, el gobierno del presidente Santiago Peña solicitó a Estados Unidos acelerar la salida del embajador Marc Ostfield del país, para evitar que “la pérdida de confianza hacia una persona dañe la relación” histórica entre ambos países.
Ramírez expresó que si bien no se juzga el uso de herramientas para combatir la corrupción, la determinación del gobierno se enmarca en la injerencia directa o indirecta de los estados en asuntos
Cabe recordar que el gobierno estadounidense elevó los niveles de sanciones contra Tabesa, argumentando que la empresa brindó apoyo económico a Cartes, sobre quien pesan sanciones por supuesta corrupción.
Sin embargo, políticos oficialistas consideran que esto constituye una injerencia en los asuntos internos del país.
