El portal brasileño G1-Globo publicó un artículo en el que señala que la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) habría realizado un presunto hackeo a autoridades paraguayas. Según la publicación, la acción estuvo motivada por sospechas de que “agentes extranjeros” influían en las negociaciones del Anexo C del Tratado de Itaipú.
El columnista Octavio Guedes, en su informe de este viernes, citó a un funcionario de Abin que, bajo anonimato, afirmó que uno de los objetivos era determinar si la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos estaba detrás de la oposición al acuerdo sobre Itaipú.
El artículo también menciona que el agente declaró ante la Policía Federal que la intervención digital al Gobierno paraguayo tenía el propósito de obtener ventajas en las negociaciones. Sin embargo, otra versión presentada en la publicación sostiene que el accionar de Abin respondía a la protección de intereses nacionales y no a un intento de espionaje con fines estratégicos.
La nota periodística detalla que la Abin también monitoreó a la organización no gubernamental Centro para la Democracia, la Creatividad y la Inclusión Social (Demos), que impulsó campañas sobre Itaipú desde espacios vinculados a entidades estadounidenses.
De acuerdo con la publicación, Demos promovió el reclamo de una presunta “deuda histórica” de Brasil con Paraguay en relación con la binacional. En este contexto, se menciona una conferencia organizada el 8 de abril de 2019 en el Teatro de las Américas del Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), donde se habría impulsado un discurso crítico hacia el país vecino.
El fundador de Demos, el politólogo Miguel Carter, sostiene que Paraguay dejó de percibir USD 75,4 billones por los acuerdos relacionados con la represa. Asimismo, defiende que el país pueda comercializar libremente su excedente energético sin depender exclusivamente de Brasil.
Ante la confirmación de que el Gobierno de Jair Bolsonaro autorizó actividades de espionaje en Paraguay durante las negociaciones del Anexo C, las autoridades paraguayas optaron por suspender unilateralmente las conversaciones hasta recibir explicaciones oficiales.
