Este martes 15 de septiembre se llevó a cabo con gran convocatoria el Taller Conversatorio LÍDER POSITIVO: “Liderazgo que inspira, acciones que transforman”, en la Sala de Convenciones del Banco Central del Paraguay.
El evento, organizado por Vamos Por Más Producciones y respaldado por Diario Digital El Poder, RGF Productions LLC y Masiva Editorial del Grupo RGF, reunió a profesionales y líderes de distintos sectores en una jornada de reflexión y aprendizaje sobre liderazgo efectivo.
El Dr. Óscar Orué fue uno de los cinco speakers destacados del encuentro, donde desarrolló el tema “Trabajo en equipo: cuando los resultados dejan de depender de una sola persona”.
En su exposición, el titular de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) subrayó la importancia de priorizar lo trascendente sobre lo urgente y de definir claramente las prioridades según el impacto. “Lo importante es tener claro qué es realmente prioritario, más que lo urgente. Para mí no hay nada urgente que no sea también importante, pero es fundamental definir la prioridad, porque algo urgente puede ser mucho más (trascendente). La definición de lo prioritario radica en el impacto que va a tener: si es un impacto nacional, particular, si hay una empresa de por medio o un contribuyente”, señaló.
Orué también compartió su método para abordar situaciones complejas: “Generalmente, cuando tengo situaciones más complejas, lo que suelo hacer es una junta: llamamos a los gerentes y escucho la opinión de cada uno de ellos”. Además, reflexionó sobre la esencia del liderazgo positivo: “El líder positivo es aquella persona que inspira a sacar lo mejor de cada uno. Más allá de lo que uno quiera, es la persona que guía y en la que uno se refleja. Porque el liderazgo no se impone: se construye, se gana”.
El Dr. Marcelo Codas, otro de los panelistas, hizo hincapié en la necesidad de tomar decisiones, incluso cuando son difíciles y existen varias alternativas válidas. “Las decisiones tienen que tomarse, más allá de que sean difíciles. El hecho de que la situación nos plantee más de una alternativa muy importante no debe impedirnos escoger una de ellas; al final, se trata de tomar la mejor decisión posible, alineada con el bien común”, expresó. Codas también dejó una frase que resonó entre los asistentes: “Para ser un líder hay que ser una buena persona”.
Por su parte, el Dr. César Ruffinelli destacó la vocación de servicio como base del liderazgo. “Yo creo que el líder es una persona que tiene vocación de servicio. Sinceramente, creo que allí se encuentra la capacidad y la aptitud de liderazgo. Te van a pedir que estés ocho horas, pero por ese servicio das 10, 12, 13, 14 o 20. Pero no es una entrega forzada por un servicio, sino que lo haces por vocación”, afirmó.
Durante su ponencia, el Dr. Ricardo Preda compartió aprendizajes de vida que marcó su trayectoria. “Yo aprendí en la vida cuestiones que ningún libro me va a poder enseñar…De todos podemos aprender algo y, si llegué a algún lugar en mi carrera, es por haber aprendido de ese compañero de primaria que iba descalzo a la escuela y de ese compañero (de la Universidad Católica) que decidía si iba de vacaciones a Londres. Un buen líder tiene que enseñar con el ejemplo y nunca descartar que de cualquiera podemos aprender algo”, dijo.
El Lic. Antonio Porcelli Piussi abordó el papel de las emociones en la toma de decisiones. “Se creía que el buen decidor, la persona que sería un experto en decidir, sería capaz de aislar sus emociones y decidir racionalmente. Sin embargo, eso se demostró que es tremendamente falso. Quien no siente nada, no puede decidir nada”, sostuvo.
La actividad, que se desarrolló de 08:00 a 12:00, fue valorada por los asistentes como un espacio enriquecedor para fortalecer habilidades de conducción de equipos y motivar prácticas de liderazgo más humanas y colaborativas en organizaciones públicas y privadas.
