Zenaida Delgado renunció a su banca en el Senado antes de que se tratara este miércoles el pedido para quitarle su investidura. La senadora, vinculada a Honor Colorado, enfrentaba una expulsión prácticamente asegurada tras denuncias de corrupción que la señalan como líder de un esquema de cobros a funcionarios a cambio de nombramientos, contratos y otros beneficios.
Su propia bancada oficialista le pidió que renunciara. Con su salida, asumiría como suplente Faisal Huespe Cibils, de Cruzada Nacional, lo que podría fortalecer a Yolanda Paredes.
Según la denuncia, los cobros mensuales oscilaban entre G. 1.350.000 y G. 2.500.000, y en algunos casos se habrían exigido sumas mayores para nombramientos permanentes. El Ministerio Público mantiene abierta una investigación por el caso.
“Mi renuncia no constituye reconocimiento ni admisión de las conductas irregulares que se me atribuyen”, expresó Delgado en una nota dirigida al Presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, alegando que dimite por “razones personales y familiares”.

