La intervención en la Dirección de Vialidad de la Municipalidad de Asunción detectó una serie de irregularidades que apuntan a un fuerte descontrol interno en el área.
Entre los hallazgos figuran cámaras de seguridad fuera de servicio, camiones sin sistema GPS y diferencias de hasta 1.000 litros en el consumo de combustible, además de otros indicios que forman parte de la investigación por el caso conocido como la “mafia del asfalto”.
El interventor Óscar Pérez explicó que, al asumir, encontró el sistema de monitoreo completamente inactivo y solo dos vehículos con GPS. “Las cámaras, cuando vinimos, estaban sin funcionamiento, todas”, afirmó.
También señaló que se está revisando el uso de combustible y la operatividad de las maquinarias, mientras prepara un informe final que será remitido al intendente Luis Bello y luego al Ministerio Público, siendo el plazo límite el 17 de agosto.
