Juan Marcelo Estigarribia, jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, confirmó las 270 renuncias registradas en mesa de entrada, 42 con firmas escaneadas. Los funcionarios permanentes deben dar 10 días de preaviso y los contratados 30, si la autoridad no se pronuncia en ese plazo, la renuncia se considera aceptada automáticamente.
El Ministerio defendió su propuesta salarial, que contempla aumentos entre G. 400.000 y G. 4.100.000, pero los médicos la consideran insuficiente frente al costo de vida y las carencias estructurales.
Entre los que renunciaron hay profesionales de áreas sensibles: unos 70 terapistas pediátricos (aproximadamente el 74% del total del país), 30 neonatólogos del Hospital Nacional de Itauguá, 20 del Hospital San Lorenzo (Calle’i), 13 del Hospital Villa Elisa y 25 del Materno Infantil San Pablo, además de neurocirujanos y otros especialistas.
Médicos jefes alertaron que no hay reemplazos posibles para estos puestos y que la situación pone en riesgo a pacientes vulnerables, especialmente niños.
