La Cámara de Senadores analiza hoy un proyecto impulsado por Dionisio Amarilla para que la institución se pronuncie y tome medidas por las expresiones de la senadora Celeste Amarilla contra el jugador francés Kylian Mbappé. El texto busca “rechazar enérgicamente” lo dicho por la legisladora y dejar claro que el cuerpo legislativo no se identifica con esas declaraciones.
La polémica, sin embargo, no quedó limitada a la conducta de la senadora. Desde la oposición y también desde la propia Celeste Amarilla se cuestionó al Gobierno por no reaccionar con la misma firmeza frente a lo que algunos legisladores describieron como expresiones “racistas y xenofóbicas” de Mbappé hacia jugadores paraguayos.
La Cancillería paraguaya ya había emitido un comunicado oficial en el que “deplora y rechaza” los dichos de Celeste Amarilla, aclarando además que sus palabras corresponden “exclusivamente al ejercicio de su responsabilidad individual” y no representan al Gobierno ni al pueblo paraguayo. El ministerio también reafirmó su compromiso con los derechos humanos, la igualdad y la lucha contra el racismo y la xenofobia.
En su defensa ante el Senado, Celeste Amarilla dijo que no pretende reducir a Francia al futbolista y sostuvo: “Me niego a reducir a Francia a la tierra de Mbappé”. También insistió en que asume personalmente las consecuencias de sus dichos.“Yo me hago cargo como buena liberal y demócrata de lo que dije”.
La senadora además vinculó su enojo con el gesto del jugador hacia Orlando Gill y afirmó que el episodio tocó una fibra simbólica en el país. En paralelo, sostuvo que está revisando su propio lenguaje y que viene “deconstruyendo” una forma de hablar que hoy considera inaceptable.
