El Vaticano tiene su protocolo habitual cuando un papa muere: se trabaja en el funeral y su sucesión. Sin embargo, en el caso del papa emérito Benedicto XVI que dimitió hace casi diez años significará una primicia para las autoridades vaticanas. Referentes de la Santa Sede analizan con mucho hermetismo el brusco empeoramiento del estado de salud de Joseph Ratzinger, …
